Panamá: Exploradores y piratas

El istmo es tan “estrecho” que no solo es posible cruzarlo a pie, pese a la densa selva, sino que se ha podido abrir un canal por el que atraviesan el país inmensos barcos. Dos hechos históricos importantísimos que cambiaron la historia de la humanidad. Obviamente, el segundo está directamente relacionado con el primero. Así que sigamos el rastro del primero.

Mar “Pacífico”

En 1501 llegó a la costa caribeña de Panamá una carabela -la primera de ese estilo y de tan lejos- capitaneada por el explorador Rodrigo de Bastidas, un notario sevillano, y el cartógrafo cántabro Juan de la Cosa, quienes tenían la misión y licencia de descubrir lugares inexplorados. La expedición, que acabó uniéndose al cuarto viaje de Cristóbal Colón, exploró la costa de la actual América Central con la intención de encontrar el acceso al Océano Índico, paso hacia lo que se creía era Asia continental, es decir, “la parte de atrás” de Asia (desde el punto de vista de los europeos). No lo encontraron, claro.

Sin embargo, quien grabaría su nombre con letras de oro en la historia, años más tarde, sería Vasco Núñez de Balboa, uno de los tripulantes de la carabela de Bastidas y de la Cosa, porque fue el primer europeo en ver el Océano Pacífico, con lo que pasó a ser su descubridor (otra vez, según los europeos).

Balboa, durante su exploración del istmo, se encontraba con las gentes que vivían en la zona y se comunicaba con ellas, gracias a lo cual se enteró de la existencia de un mar hacia el sur ¡el paso hacia Asia y sus especies! Así que partió en busca del mar y en septiembre de 1513, desde la cumbre de un monte raso, divisó por primera vez el “Mar del Sur”. Desde ese mirador improvisado, el océano de mayor extensión de la Tierra a sus pies, en un día con aguas calmada, Balboa gritó: ¡Te llamarás “Pacífico”! (también diría algo así como “joder ostia puta, ya era hora” y ”estoy hasta las pelotas de los mosquitos, me cago en la puta”).

Nueve años más tarde el suegro (y ¡verdugo!) de Balboa, Pedro de Arias Dávila (Pedrarias Dávila) fundaría el primer asentamiento español/europeo en la Costa del Pacífico: la ciudad de Panamá.

Los 3 lugares imprescindibles para aprender un poco de la historia hispano-panameña:

  1. Panamá Viejo.

Pedrarias Dávila fundó hace 500 años (15 agosto de 1519) la ciudad Nuestra Señora de la Asunción de Panamá. En la actualidad, los restos arqueológicos de esa primera ciudad se conocen como Panamá Viejo y son Patrimonio de la Humanidad.

Pedrarias impulsó, además, la apertura de una vía de paso que atravesaría el istmo de Panamá y que comunicaría los océanos Atlántico y Pacífico, lo que permitiría trasladar las mercancías y las riquezas de un lado al otro y de ahí a España. El camino iba de Portobelo a la ciudad de Panamá por el Camino Real de las Cruces.

Esta primera ciudad de Panamá se encuentra en ruinas porque el mismísimo pirata Henry Morgan, conocido como “el terror de los mares” por su crueldad, y su banda la destruyeron enterita en 1671.

Llegar a la capital de Panamá no fue una misión fácil para Morgan y sus violentos hombres. Para ello atravesaron el istmo, algunos lo hicieron por río mediante canoas y otros a pie, con un grupo de macheteros encabezando la marcha, abriéndose paso a través de la densa naturaleza, entre barro, agua, mosquitos,  garrapatas y calor húmedo y sofocante. Al final, ya sin ocultarse, alcanzaron el Camino de las Cruces (les debió parecer una autopista). La noticia del avance del grupo corrió como la pólvora entre los españoles y nativos, que no pudieron frenarlos, lo más dificultar la marcha haciendo desaparecer cualquier comestible. Pese a todo, tras varios días, llegaron a su destino, donde dieron rienda suelta a la mala leche acumulada. El saqueo y devastación de la ciudad fue probablemente la mayor atrocidad cometida contra el imperio español en las Américas por parte de un pirata. El botín resultó escaso y además se tuvo que repartir entre 1500 personas. Henry Morgan, no obstante, acabó al servicio de su majestad Carlos II de Inglaterra, como Gobernador en Jamaica.

  1. Casco Viejo de Panamá

Tras el saqueo de la primera ciudad de Panamá en 1671, la ciudad se trasladó unos 8 kilómetros al sudoeste, en una pequeña península rodeada de un manto de arrecifes rocosos, un entorno que ofrecía más protección. Por si no fuera suficiente, las principales edificaciones de la ciudad se emplazaron tras la protección de una gran muralla.

Hoy día se trata de un bonito casco viejo en pleno proceso de rehabilitación que está devolviendo su antiguo lustre (¿he dicho que es patrimonio de la humanidad?).

  1. Portobelo y la fortificación caribeña de San Lorenzo.

Hoy Portobelo es un pueblecito caribeño tranquilo que da penilla ver. El encanto decadente aquí cobra más fuerza. Decadencia. Se queda un poco corto. Especialmente si el día es lluvioso, ya que se pierde la luminosidad caribeña y el mar se torna gris. Aun así somos capaces de intuir lo que Cristóbal Colón vio cuando pisó por primera vez esta bahía el 2 de noviembre de 1502, durante su cuarto y último viaje a América. No en vano la llamó “Porto Bello” por su belleza y la seguridad ofrecía.

Qué pena que esté tan cascada con la cantidad de historia que tiene este sitio. Portobelo merece que organismos panameños, españoles y también internacionales inviertan en la recuperación y protección del patrimonio histórico y natural, de valor excepcional.

Mismo comentario se merece la  fortificación de San Lorenzo (la carretera para llegar allí no es mala ni na). Ya están declaradas Patrimonio de la Humanidad pero necesita 💰💰💰💰

El poblado de Portobelo, fundado el 20 de marzo de 1597, se convirtió en uno de los puertos más importantes de la América colonial, ya que acogió el tránsito de la mayor parte de los barcos que iban cargados de riquezas desde América del Sur hacia España y Europa en general (riquezas que eran principalmente transportadas por mar desde Perú hasta la Ciudad de Panamá y luego cargadas en mulas que, a través del Camino Real de Cruces, atravesaban la selva hasta Portobelo).

Los piratas ingleses infestaban las aguas del Pacífico y sobretodo las del Caribe. Eran los auténticos “Piratas del Caribe”, hombres que vivían en islas y que asaltaban los dominios españoles, preparados para atacar, robar y matar para conseguir botines cuantiosos. Muchos se hicieron un nombre, pasando a la historia con un halo de pillines buenos, incluso con el visto bueno o bajo el amparo del gobierno inglés, como es el caso de Francis Drake o Henry Morgan. La línea entre el saqueo ilegal y legal (ya que el gobierno podía usar piratas para atacar las naves, riquezas y territorios de las potencias enemigas) quedaba un poco difusa. Pese a la pátina de buenísmo de sus hazañas, la verdad, no tenían las cosas fáciles y no siempre se salían con la suya. Las fortalezas y las baterías de cañones les ponían las cosas difíciles.

Fotos: Fortaleza de Porto Bello y la de San Lorenzo.

Casi todos los asaltos a Panamá, entre 1572 al 1596, tienen como protagonista a Drake, Sir Francis Drake. A él se le atribuye la destrucción de la población “Nombre de Dios”, lo cual propició la fundación de Portobelo, donde los españoles construirían un fuerte inexpugnable protegiendo el edificio de La Aduana, por donde pasaba todo el trasiego de oro y plata  proveniente de Perú y las mercancías de Sevilla, que comercializaban los mercaderes indianos.

Curiosamente Drake encontró la muerte en Portobelo, víctima de la disentería, a los 53 años de edad. Por allí puede que esté enterrado.

Portobelo en mi corazón. Cuando viví un tiempo en Londres, tenía uno de los mercados callejeros más conocidos de la ciudad a dos calles de mi casa. Iba muchos sábados a Portobello Road a comprar fruta y olivas en un sitio de productos españoles o simplemente a pasear para ver las paradas y vivir el ambientillo. Me encantaba. Pues el origen del nombre de la conocida Portobello Road se debe a una batalla ganada a los españoles en Portobelo. Se trata de un tributo al triunfo del almirante Edward Verton, quién más tarde fue absolutamente derrotado por Blas de Lezo en Cartagena de Indias (Colombia).

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